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IV FESTIVAL DE LA CANCIÓN COMPROMETIDA
FuenteRevista El Musiquero Fecha16 Febrero 1973 PaísChile
Edición transcrita

• LO POSITIVO:
— ACTUACIÓN GRATUITA DE AUTORES E INTÉRPRETES POPULARES CHILENOS Y EXTRANJEROS.
— GRAN ASISTENCIA DE PÚBLICO.
— CONSOLIDACIÓN DE LA CANCIÓN DE CONTENIDO SOCIAL COMO MOVIMIENTO MUSICAL MASIVO Y VIGENTE.
• LO NEGATIVO:
— FALLAS EN LA ORGANIZACIÓN.

EL FESTIVAL DE LA CANCIÓN COMPROMETIDA, cada año va dejando un saldo a favor para sus organizadores y para quienes profesan esta expresión. Se trata, eso sí, de un saldo no equivalente a dinero ya que el espectáculo es de entrada libre y sus exponentes no van a cumplir un contrato ni en busca de un premio. Es la satisfacción más bien de tipo moral de comprobar que sus manifestación no pierde vigencia y que por al contrario sus seguidores año a año aumentan.

Así lo demostró la cuarta edición del mencionado evento, efectuado a fines del mes pasado en el Escenario Monumental de la Plaza del Pueblo (antiguo Parque Italia), del Puerto de Valparaíso. Hasta allí se dieron cita la mayoría de los autores e intérpretes nacionales que cultivan la canción de contenido político-social y algunos de sus principales exponentes americanos, quienes fueron aplaudidos por el público que asistió durante los tres días de duración del certamen con un despliegue de inmenso sacrificio ya que debió permanecer de pie diariamente, por espacio de tres a cuatro horas.

El festival cuyo fin principal es que cada autor e intérprete exponga sus últimas creaciones es distinto a los tradicionales. En primer lugar los artistas no van con un afán competitivo de modo que no se produce esa especie de rivalidad que se puede constatar en otros eventos de esta naturaleza. Hay una mayor comunicación también entre el hombre que está arriba del escenario con el público que pierde esa especie de idolatría por determinados cantantes.

En cuanto a lo artístico, hubo figuras conocidas dentro del ámbito musical nacional y extranjero. Así, por ejemplo, pudimos comprobar una vez más la calidad de Inti-Illimani; Ángel e Isabel Parra, que actuó acompañada de su hija Titina y Patricio Castillo; Quilapayún, con uno de sus pupilos, los “Lolopayunes”; Víctor Jara, Tiempo Nuevo, Amerindios, Charo Cofré, Nano Acevedo y otros. Dentro de los artistas extranjeros, destacaron con su actuación los autores uruguayos Daniel Viglietti, José Carvajal “El Zavalero” y Marcos Velásquez; Manduka, del Brasil y Raúl Vásquez, peruano.

Párrafo aparte merece la actuación de Ofelia Lazo, protagonista femenina de la serie “Natacha” de la TV, que arrancó los mejores aplausos del festival. La actriz peruana que despreció el Festival de Viña por el de la Canción Comprometida, demostró que sus laureles no son fabricados y, a pesar de que el canto no es su fuerte, hizo vibrar al público con sus poesías llenas de emotividad y con su simpatía personal.

La organización del festival estuvo a cargo del Instituto Chileno Cubano de Cultura y de la I. Municipalidad de Valparaíso, organismos que fueron secundados por la Dirección Nacional de Turismo. Quizás sea éste el único punto criticable del certamen ya que hubo fallas que recayeron especialmente en la falta de comunicación en información periodística.

Finalmente, hay varias conclusiones que se pueden sacar:
Primero, que la canción protesta, denuncia, motivación o autocrítica sigue teniendo vigencia, pese a que muchos aseguraban que a sus cultores se les acabaría el tema después de 1970.
Segundo, que en ningún caso la canción comprometida pasa por un período crítico ya que la producción de sus autores les cuantiosa y de calidad, y
Tercero, que la canción política sigue teniendo un número de público considerable. (Se calculó una asistencia de 12.000 personas a la etapa de clausura).

R. M.